Los sirios se estancan en Córdoba

La oposición siria reunida en el Parador de Córdoba. / Casa Arabe
La oposición siria reunida en el Parador de Córdoba. / Casa Arabe

Tras tres años de intenso conflicto, que ha causado miles de víctimas y millones de refugiados, la oposición siria sigue tan estancada como su adversario político, es más, la reunión de consulta que se ha desarrollado en la ciudad de Córdoba, que ha concluido con la lectura de la “Declaración de Córdoba”, se ha pedido “una solución política” pero sin renunciar a las lucha armada, el principal problema del país.

Y aunque es cierto que el régimen de Al-Asad ha quedado deslegitimado, lo cierto que buscar una paz por el bien de los refugiados es fundamental. No obstante, la oposición, la mayoría en exilio, cree que el régimen no debe formar parte de la transición del país, punto en el que se ha llegado a un consenso, por ello los opositores quieren llevar a cabo una conferencia sobre Siria en un país vecino o en el propio para que participen la mayor parte de los actores políticos, y expulsar al régimen.

Con esta medida penen en riesgo las conversaciones de Ginebra II que se van a celebrar el próximo 22 de enero, y que deben marcar las líneas entre opositores y los amigos de Siria para llegar a un acuerdo que cese la lucha armada y permita el regreso de los refugiados, así como las líneas de acción de la transición.

Sin embargo, los opositores al régimen no quieren renunciar a la vía armada, y han pedido la expulsión de las milicias armadas vinculadas a grupos extranjeros, así como la liberación e todos los detenidos, entre ellos los periodistas. Quieren más armas para desmontar política y militarmente al Al-Asad.

La oposición ve necesario un acuerdo político y pide crear una gran conferencia en el interior de Siria, pero no renuncia a la lucha armada

Siria vuelve así a estancarse en Córdoba, en una oportunidad estupenda para lograr una paz, aunque por primera vez se ha llegado a un consenso, sin embargo la situación de los refugiados y desplazados no va a variar, todo lo contrario que la lucha política que sale reforzada.

El documento recoge que Siria debe ser un Estado de Derecho, plural, en el que se respeten los derechos de todos los ciudadanos, independientemente de su etnia, confesión o género.

El gran beneficiando de todo esto ha sido el Gobierno de España, y es que buscar una solución a un conflicto internacional como el de Siria tiene una fuerte recompensa internacional, que lógicamente favorece a la imagen del país repercutiendo en el objetivo económico. España ha decidido tomar las riendas del Mediterráneo al puro estilo Sarkozy, que su sucesor en el cargo, François Hollande, no ha tomado.

Margallo, un ministro “europeísta” y confrontado con las pretensiones históricas de la acción exterior del Partido Popular, ha dado un guiño político a la región mediterránea apostando por una solución política, consensuada, de la oposición moderada de Siria que ha llevado a Córdoba a las portadas internacionales.

El conflicto que ha enfrentado a las grandes potencias, incluidos los cinco permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, parecía que iba a quedar estancado ante la permisividad diplomática de Rusia y la poderosa, pero poca meditada, acción militar de EEUU.

El ministro ha querido ganar puntos en Europa ante una agenda exterior muy centrada en la economía, y que la excusa del legado árabe de Andalucía y su institución Casa Árabe, han atraído a los sirios muy ligados a los estudios de lengua y cultura árabe que han accedido a buscar su futuro en la ciudad andaluza, finalmente con menos éxito del esperado.

Exteriores ha desplazado a su fuerte diplomático a Córdoba para que los sirios saquen partido de la cita y logren puntos internacionales, sobre todo tras la primera salida de armamento químico del país árabe, y que muestra la voluntad de Damasco de solventar el contencioso.

Siria ha caído en una caja rota llena de obstáculos para salir donde su régimen se ha aferrado al poder y los grupos armados han logrado controlar zonas, destruyendo la integridad territorial del país, una imagen que deteriora las esperanzas de los más de dos millones de refugiados sirios que esperan la paz de la mano de la oposición y la Comunidad Internacional.

Córdoba, guiño político español al Mediterráneo

El minsitro de exteriores junto a la oposición siria en la Mezquita-Catedral de Córdoba. / Rtve.es
El minsitro de exteriores junto a la oposición siria en la Mezquita-Catedral de Córdoba. / Rtve.es

Buscar una solución a un conflicto internacional como el de Siria tiene una fuerte recompensa internacional, que lógicamente favorece a la imagen del país repercutiendo en el objetivo económico. España ha decidido tomar las riendas del Mediterráneo al puro estilo Sarkozy, que su sucesor en el cargo, François Hollande, no ha tomado.

Margallo, un ministro “europeísta” y confrontado con las pretensiones históricas de la acción exterior del Partido Popular, ha dado un guiño político a la región mediterránea apostando por una solución política, consensuada, de la oposición moderada de Siria que ha llevado a Córdoba a las portadas internacionales.

El conflicto que ha enfrentado a las grandes potencias, incluidos los cinco permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, parecía que iba a quedar estancado ante la permisividad diplomática de Rusia y la poderosa, pero poca meditada, acción militar.

El ministro quiere ahora ganar puntos en Europa ante una agenda exterior muy centrada en la economía, y que la excusa del legado árabe Andalucía y su institución Casa Árabe, han atraído a los sirios muy ligados a los estudios de lengua y cultura árabe que han accedido a buscar su futuro en la ciudad andaluza.

La reunión de Córdoba desembocará en un manifiesto que pida la paz para un conflicto de tres años estancado y que la UE quiere solucionar para cesar el éxodo de sirios que están llegando a las costas del sur de Italia y Grecia, un problema que se aúna al crecimiento de grupos yihadistas vinculados a Al Qaeda que amenazan a Europa.

Exteriores ha desplazado a su fuerte diplomático a Córdoba para que los sirios saquen partido de la cita y logren puntos internacionales, sobre todo tras la primera salida de armamento químico del país árabe, y que muestra la voluntad de Damasco de solventar el contencioso..

Pero frenar ese éxodo también elimina problemas, hay miles de solicitudes de asilo en los países miembros de sirios que han huido de la guerra, España por ejemplo tiene a decena de ellos atrapados en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.

Pero esos datos ni se asemejan a los casi tres millones de refugiados que han salido de Siria y que son el objetivo de oposición y régimen, ya que son los dueños legítimos de la tierra Siria.

Bruselas y Rabat, el eje de la acción exterior…

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, en un mitin del PSOE. / Oficial
La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, en un mitin del PSOE. / Oficial

La llegada de Susana Díaz a la Presidencia de la Junta parece que no tornará mucho los intereses exteriores de la comunidad, a pesar de que ya ha dado pinceladas para que la región no sea una más en la agenda global. Díaz ofreció sus primeros tintes exteriores ante la reunión del Grupo Socialista y Demócrata del Parlamento Europeo, donde aclaró que sus intenciones seguían jugándose en Europa pero defendiendo políticas sociales que deben ejercer de ejemplo.

La presidenta de la Junta se mostró ante los eurodiputados como una líder de izquierda y con ganas de encender la mecha del cambio ante las políticas de austeridad llevadas desde Bruselas. El líder de los socialistas europeos, Hannes Swoboda, calificó a Díaz como la voz del «optimismo», tan necesario para afrontar las elecciones europeas. Pero Díaz también tiró de la oreja a la propia UE, a la que recriminó su incapacidad para lograr un acuerdo sobre asuntos migratorios tras la alerta del naufragio en la isla italiana de Lampedusa.

Y es que la presidenta sacó pecho a la situación de la inmigración, y puso a Andalucía como referente, ya que en esta comunidad ha sido donde más ciudadanos africanos han llegado a través de los peligrosos viajes en balsas de plástico o pateras en las últimas décadas. Díaz dejó claro la necesidad de una política en Europa que mejore la situación del asilo y el refugio en la UE que permita evaluar cada uno de los casos, ya que las últimas llegadas continuas de inmigrantes a las costas andaluzas dejaban en relieve la necesidad de estudiarlos porque la hambruna y la violencia eran los principales motores del viaje de unas personas pintadas de inmigrantes con cuerpos de refugiados.

Pero en Bruselas no sólo se cuecen asuntos tan importantes como la inmigración, sino políticas tan substanciales como la agricultura y la pesca, sectores elementales para la acción exterior de la Junta. Motivo por el que Díaz parece que mantendrá la actual oficina de la Junta en Bruselas. Allí, un grupo especializado trabaja día y noche para defender, muchas veces como lobbies, los interés de la comunidad autónoma ante las instituciones del ente supranacional.

Ese reto lo apostilló Díaz ante los eurodiputados reunidos en Málaga, y donde dijo que Andalucía debería ser la puerta a Europa en el mediterráneo y no el fin del continente. Una entrada que se interpreta como una mirada al norte de África que en los últimos años ha jugado un rol primordial en la estrategia exterior de la UE, y donde Marruecos es su principal socio, principal vecino andaluz.

La relación de Andalucía y Marruecos, sobre todo el norte, es una novela de amor ligada a la historia, la cultura y la convivencia. En los últimos años los puertos andaluces se han convertido en la puerta entre Europa y África. Y es normal que la cooperación transfronteriza entre ambas orillas sea buena, Andalucía juega ese papel positivo, y eso repercute en lo económico. La Fundación Tres Culturas es otro ejemplo de la búsqueda de una acción exterior ligada a Rabat, y cuya función no se ha cuestionado con el cambio de Gobierno.

Díaz ha dejado claro ante el parlamento andaluz su posicionamiento activo ante los acuerdos pesquero entre la UE y el reino alauí, que benefician fundamentalmente a la flota andaluza, y que simbolizan el gran acuerdo comercial entre ambas partes.

Pero este plan económico tiene sus defectos, y es el conflicto del Sahara Occidental, donde los socios de Díaz tienen muy claro cuáles son sus posturas. No obstante la presión de IU no ha sido suficiente ya que la presidenta de la Junta sigue con su plan exterior mirando al vecino marroquí.

Lógico. Ya que el papel de la acción exterior andaluza siempre ha estado ligado a la presidencia de la Junta, y que en estos últimos años sigue sin variar marcando como ejes fundamentales a Bruselas y Rabat, y aunque el peso de IU haya querido influir, Susana Díaz se muestra fuerte ante una acción exterior sin variantes.

Texto publicado en los periódicos del Grupo Joly

Margallo y Rajoy reciben al ministro de exteriores marroquí

Mariano Rajoy ha recibido esta mañana en La Moncloa al ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación del Reino de Marruecos, Salaheddine Mezouar.
Mariano Rajoy ha recibido esta mañana en La Moncloa al ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación del Reino de Marruecos, Salaheddine Mezouar.

El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, ha mantenido una reunión de trabajo con su homólogo de Marruecos, Salaheddine Mezouar, en su primera visita a nuestro país. Durante la misma, el ministro Mezouar ha sido recibido en audiencia por Su Majestad el Rey y ha mantenido un encuentro con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el presidente del Senado, Pío García-Escudero.

La reunión de los ministros de Asuntos Exteriores ha permitido que aborden, por primera vez, tras la reciente toma de posesión del ministro Mezouar, los múltiples temas de la agenda bilateral, en el clima de buen entendimiento que preside la relación entre dos países que son amigos y vecinos.

En el ámbito político, ambos han destacado el impulso a la relación bilateral que supusieron tanto la visita de S. M. el Rey a Marruecos en julio de 2013 como la pasada Reunión de Alto Nivel, que tuvo lugar hace un año.

Respecto a las relaciones económicas y comerciales, el ministro García-Margallo ha destacado la importancia que Marruecos tiene para España, tanto en comercio como inversiones. Marruecos es nuestro segundo socio bilateral fuera de la UE, tras Estados Unidos, y más de 800 empresas españolas tienen inversiones en el país vecino. El crecimiento continuado de los intercambios en los últimos años ha situado a España en 2012 como primer socio comercial de Marruecos, país con el que mantienen relaciones 20..000 empresas españolas. Ambos Ministros han revisado algunos aspectos de la presencia de empresas españolas pendientes de resolver.

Los ministros han coincidido en destacar el éxito del I Foro Económico del 5+5, celebrado la víspera en Barcelona, como impulso hacia una mayor integración económica en el Mediterraneo Occidental.

También han abordado la situación regional en el Magreb, donde Marruecos es ejemplo de estabilidad y apertura. Han analizado la crisis del Sahel y sus efectos en la región. Respecto a la situación en Siria, ambos se han mostrado esperanzados por la Resolución 2118 del Consejo de Seguridad, que ha abierto la puerta a la eliminación del arsenal químico del régimen sirio. Por otra parte, se han felicitado del progreso de la iniciativa hispano-marroquí de Mediación en el Mediterráneo y saludan la organización de un nuevo seminario internacional en Eslovenia en 2014.

Respecto al Sahara Occidental, ambos ministros han intercambiado puntos de vista sobre el estado actual de la cuestión en el contexto de la nueva gira regional del Enviado Personal del Secreatrio General de Naciones Unidas, Christopher Ross.

Por último, los ministros han abordado la relación de Marruecos con la Unión Europea. España saluda y alienta la voluntad de Marruecos de estrechar sus privilegiados vínculos con la Unión Europea y manifiesta su deseo de que la aprobación del nuevo Protocolo de Pesca Unión Europea-Marruecos se pueda producir en los próximos meses dada la importancia que reviste tanto para Marruecos como para la flota española.

España considera de «inaceptables» las palabras de Gibraltar en…

Paso fronterizo entre la Línea y Gibraltar. / S.R

El Gobierno de España ha considerado “inaceptables” las afirmaciones vertidas por el Ministro Principal de Gibraltar, Fabián Picardo, en su intervención del día 9 de octubre, en la IV Comisión de Naciones Unidas, por contener “falsedades notorias y graves injurias al pueblo español, a sus autoridades y medios de comunicación” según un comunicado de exteriores.

El Gobierno español ha reiterado que “actúa siempre dentro de la más estricta legalidad, cumpliendo con su obligación de luchar contra el contrabando y los tráficos ilícitos, las prácticas de blanqueo de dinero, las disposiciones fiscales que establecen distorsiones a la competencia en perjuicio de las empresas españolas y las agresiones al medio ambiente”.

Asimismo el citado comunicado ha reiterado que está firmemente decidido a seguir cuantas recomendaciones formulen las instituciones europeas para garantizar el cumplimiento de estas leyes.

El Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación ha instruido al Representante Permanente de España ante la ONU para que presente una carta al Presidente de la IV Comisión expresando el más rotundo rechazo por tales afirmaciones e instándole a que adopte las medidas oportunas.

Igualmente, el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación ha hecho llegar la correspondiente queja a la Embajada del Reino Unido en España, subrayando que intervenciones como las del Sr. Picardo “dificultan la solución de los contenciosos pendientes sobre Gibraltar, precisamente en un momento en el que España y el Reino Unido se han mostrado dispuestos al diálogo”.

El Nobel de la Paz prepara la guerra

El presidente de los EEUU, Barack Obama, en el despacho oval. / whitehouse.gov
El presidente de los EEUU, Barack Obama, en el despacho oval. / whitehouse.gov

EEUU ya apunta sus misiles hacia Siria, y es que el último supuesto ataque con gas serín que analiza la ONU ha conmocionado a las potencias militares que pretenden atacar, aún sabiendo que una chispa de fuego puede quemar una de las regiones más inestables del planeta.

Obama, el premio Nobel de la Paz, busca estos días apoyos en la zona para no gestionar solo un acción militar que perjudique su agenda exterior. En concreto, plantea varias maniobras, inminentes, de pocos días que debiliten al régimen sirio facilitando el acceso de la oposición y el cese del armamento químico.

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, ha explicado que sus inspectores necesitan cuatro días en Siria para concluir su investigación y después tendrán que analizar los hallazgos e informar al Consejo de Seguridad, algo que retrasaría este golpe militar.

La OTAN ya ha declarado en un comunicado que «cualquier uso de este tipo de armas [químicas] es inaceptable y no puede quedar sin respuesta», a lo que el representante especial de la ONU y la Liga Árabe para Siria, Lakhdar Brahimi, dijo que «una acción militar contra ese país debe ser autorizada por el Consejo de Seguridad», e insistió en la continuación de los esfuerzos políticos para poner fin al conflicto.

Con este gesto, Obama se ha convertido en el premio Nobel de la Paz que más conflictos internacionales ha solucionado a través del uso de acciones militares, algo que estos días ha indignado a muchos ciudadanos. Sin embargo, la organización del título no se ha planteado inhibirlo.

En esta ocasión una estrategia militar desafortunada llevaría al Nobel de la Paz a ocasionar una guerra internacional, ya que se enfrentan dos potencias conflictivas en la zona. Por un lado, el vecino Israel, socio de Estados Unidos, y por otro Irán, socio de Rusia. Ambos buscan soluciones pero sus alianzas siguen amenazando.

Hay que recordar que el gran error de este conflicto es el actual presidente sirio Bashar al Asad, que se ha mantenido en el poder y no dimitió cuando tuvo que hacerlo, es decir, cuando la población siria salió a las calles reclamando su renuncia. Parte de la culpa sigue siendo de Rusia, y es que debería haber frenado a su socio en el más que demostrado aniquilamiento de la población civil. Además, una paz liderada por Rusia, incluso apoyada por los no alineados, habría acabado con la situación y garantizado sus intereses económicos y su base militar en el Mediterráneo.

La «inminente intervención» de los países occidentales, liderada por Obama, puede poner fin al conflicto pero el dolor y el drama no cesará en un pueblo inmerso en la violencia entre civiles y abocados al exilio. Actualmente casi dos millones de refugiados, la mitad menores, han huido hacia países vecinos desde que estalló la violencia en marzo de 2011, y se estima que otros 4,25 millones de sirios están desplazados dentro del país, aunque el número de los afectados por la guerra es aún mayor.

Siria se ha convertido en un tormento internacional donde las potencias militares no ven oportunidad para frenar las terribles violaciones de derechos humanos y el sufrimiento hacia personas que pierden constantemente la vida. La paz en Siria es necesaria para la región, pero una intervención internacional puede ser la mecha que prenda la región.

Vulnerables cooperantes

Las cooperantes de MSF, Montserrat Serra y Blanca Thiebaut. / MSF
Las cooperantes de MSF, Montserrat Serra y Blanca Thiebaut. / MSF

Esta semana hemos recibido la buena noticia del rescate de las dos cooperantes secuestradas en Kenia, concretamente en Dadaab, considerado el campamento de refugiado más grande del mundo antes de estallar el conflicto sirio.

Montserrat Serra y Blanca Thiebaut, las dos trabajadoras humanitarias de Médicos Sin Fronteras (MSF) liberadas en Somalia después de 21 meses en cautividad, son el ejemplo de dos cooperantes que decidieron invertir su formación en el trabajo contra la injusticia y que desafortunadamente se convirtieron parte de la desgracia que miles de personas viven en la región.

Pero esta liberación marca el fin de los secuestros contra españoles en África, y es que todos los secuestros que han llevado a cabo contra españoles siempre han sido trabajadores humanitarios, un lamentable acto que perjudica seriamente la estabilidad de estos países.

En este caso la gestión de la organización Médicos Sin Fronteras (MSF), no ha sido tan escandaloso y ni ha repercutido a la población afectada, es más MSF continúa trabajando en la zona obligando el rescate y el cese contra los colaboradores.

En el secuestro de los cooperantes españoles en los campos de refugiados saharauis de Argelia la estrategia fue totalmente distinta, una vez liberados se procedió al desalojo de los cooperantes abandonando las tareas de estos trabajadores, certificando de alguna manera que los gastos por la liberación eran evidentemente altos.

Y es que España paga sus rescates, al parecer no en esta ocasión, sobre todo los cometidos por organizaciones salafistas en el Magreb que se han lucrado a costa de este capital ocasionando extorsiones e incluso conquistando territorios como el norte de Malí.

Ser cooperante es un reto para muchas personas que deciden entregar su tiempo y trabajo a la acción social, y las poblaciones receptoras de su ayuda agradecen eternamente su labor, no obstante los riesgos que corren estas personas son muchos.

Viven en zona de riesgos bélicos, sanitarios, higiénicos que les hace aún más fuerte pero que les hace vulnerables ante situaciones como los secuestros, y es que el cooperante es el penúltimo de la cola antes del damnificado, viven con ellos, como ellos, y hasta sufren los mismos riesgos.