Los nuevos datos obtenidos en Malí muestran un número de desplazados internos superior al previamente comunicado. Según la Comisión de Movimiento de Población en Malí, uno de los grupos de trabajo incluidos en el Cluster de Protección liderado por ACNUR, al menos 203.845 personas están desplazadas actualmente en el interior del país. Anteriormente, la estimación era de 118.795 personas.

El mayor acceso a las zonas del norte del país por parte de la Comisión, así como la mejora en el recuento de desplazados internos en Bamako, gracias al trabajo realizado por la OIM, han permitido actualizar las cifras. En la capital del país, Bamako, el número de desplazados se estimaba en el mes de septiembre en 46.000 personas, frente a las 12.000 en junio y julio.

No obstante, también hay indicios de que se han producido nuevos desplazamientos en el interior del país. Algunos malienses se habrían visto obligados a huir debido a la inseguridad general y al deterioro de los derechos humanos en el norte del país, al temor ante la actividad militar inminente, y por la pérdida de sus fuentes de sustento y el acceso limitado a los servicios básicos.

Asimismo, se ha observado un aumento en la llegada de refugiados a los países vecinos: Níger recibió 3.853 nuevos refugiados en septiembre y octubre, mientras que a Burkina Faso llegaron el mes pasado 1.000 refugiados malienses. En total, actualmente en la región hay cerca de 210.000 refugiados.

Para ACNUR y sus socios resulta cada vez más difícil acceder a los refugiados en Níger, Burkina Faso y Mauritania. El riesgo de secuestro de trabajadores humanitarios obliga a nuestros equipos a viajar con escolta armada. Las alertas de seguridad son frecuentes, lo que limita el acceso a los campos y reduce nuestra capacidad para prestar asistencia a los refugiados.

En Burkina Faso, ACNUR ha iniciado la reubicación voluntaria de los refugiados malienses desde el campamento de Ferrerio y el asentamiento de Deou Tamachek, en la provincia norteña de Oudalan, hacia Goudebou, un campamento mejor y más seguro situado más al sur. Ferrerio acoge actualmente 9.700 refugiados, mientras que Deou Tamachek ofrece cobijo a 2.100 refugiados. Hasta el momento ya se ha trasladado a 400 malienses desde estos campamentos hasta Goudebou. Hoy mismo está prevista la salida desde Ferrerio de un convoy con 200 refugiados y a lo largo de las próximas semanas se organizarán nuevos convoyes desde otros asentamientos.

La seguridad es también un motivo de preocupación en Níger. El curso escolar no ha comenzado aún en los campos porque las infraestructuras escolares no han terminado de construirse. ACNUR teme que al no estar escolarizados, niños y adolescentes puedan regresar a Malí para seguir estudiando, donde existe el riesgo de reclutamiento forzoso por parte de varios grupos armados. La falta de financiación para actividades recreativas y profesionales en los campamentos hace que muchos de los refugiados no puedan ocupar su tiempo de una manera significativa.

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