Migrantes subsaharianos refugiados en la casa de un melillense. / José Palazón

Migrantes subsaharianos refugiados en la casa de un melillense. / José Palazón

Amnistía Internacional ha presentado al Parlamento Europeo una petición con cerca de 70.000 firmas instando a la Unión Europea y a los gobiernos de sus 27 Estados miembros a que dejen de poner en peligro a las personas que llegan a las costas y las fronteras de Europa.

Amnistía Internacional también se dirige al Estado español para pedir que se deje de poner en peligro a las personas que llegan a nuestras costas y fronteras. Algunos incidentes recientes, registrados por la organización, demuestran que se vulneran los derechos de las personas migrantes.

El pasado mes de diciembre cerca de las costas de Lanzarote, tuvo lugar un incidente entre la Patrullera de la Guardia Civil y una patera, donde resultó muerta una persona, 17 fueron rescatadas y otras seis desaparecidas. Amnistía Internacional solicitó información del caso al Fiscal General del Estado sobre el hecho en sí, al haber informaciones contradictorias. También la organización pidió aclaración sobre la actuación de la Fiscalía de Menores, cuando tuvo conocimiento del ingreso de un menor en el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Barranco Seco. Además, el resto de supervivientes, excepto dos imputados y el menor, fueron expulsados a Marruecos tras permanecer en el CIE, lo que pudo poner en riesgo su derecho a tutela judicial efectiva, así como su derecho a una reparación adecuada.

También el pasado año, en el mes de septiembre, Amnistía Internacional denunció la expulsión masiva de 70 personas migrantes, procedentes del islote español de Tierra, que fueron deportados a Marruecos. Con este acto se contravinieron tratados internacionales de derechos humanos que prohíben las expulsiones colectivas. Esta operación también violó la Ley de Extranjería española, al privar a esas personas de su derecho a la asistencia letrada y a intérprete.

Unos 70 migrantes logran sortear la valla fronteriza en Melilla

Anoche hubo otro salto a la alambrada fronteriza de Melilla, unos 70 migrantes de origen subsaharianos llegaron entrar a la ciudad autónoma. Algunos de ellos, unos treinta, se refugiaron en la casa del líder del partido Coalición por Melilla, Mustafa Aberchán.

En la imagen se ven a los chicos dentro de la casa, donde la policía desprendió gases lacrimógenos para que estos saliesen y fuesen detenidos por los agentes.

El miedo a las autoridades españolas está generalizado entre los migrantes que intentan saltar la valla, ya que suelen disparar bolas de gomas desde muy cerca, propinan palizas, incluso son repatriados in extremis a Marruecos violando las leyes de extranjería del país.

Según el blog Melilla Frontera Sur, los migrantes venían heridos a causa de las agresiones de los Alis con sus bastones con púas.

 

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