Rachid Abdellah Mohamed, uno de los detenidos. / Interior

Agentes de la Policía Nacional han detenido en las últimas horas en Melilla a dos integrantes de una célula radical islamista. Se trata de dos ciudadanos españoles de 25 y 30 años que presuntamente lideraban un grupo con conexiones internacionales para la formación en campos de entrenamiento o zonas de conflicto bélico y dedicado a reclutar jóvenes. Ambos detenidos son considerados autores de la tortura y asesinato de dos integrantes del grupo que decidieron abandonar el mismo y desvincularse de la fuerte ortodoxia religiosa impuesta.

Las investigaciones, enmarcadas en la lucha de la Policía Nacional contra el terrorismo de origen radical islamista, han permitido el arresto de Rachid Abdellah Mohamed y de Nabil Mohamed Chaib en el barrio melillense de la Cañada Real. Ambos estaban a la cabeza de un grupo compuesto en su mayoría por ciudadanos españoles de origen magrebí asentados en Melilla o marroquíes residentes en Farhana (Marruecos).

Este grupo se caracterizaba por su marcado hermetismo y por la adopción de fuertes medidas de seguridad internas, tendentes a no desvelar su propia existencia. Sus integrantes eran obligados a llevar una vida de sumisión a las creencias takfiríes (una de las ramas más ortodoxas del yihadismo o radicalismo islamista) que incluía separarse de sus familias, abandonar también los estudios o la prohibición de escuchar música o ver la televisión. Uno de los referentes religiosos del grupo es Abu Qutada, quien en su adoctrinamiento hacia la Yihad (Guerra Santa), destacaba como ejemplos inspiradores hechos como el acaecido en la localidad madrileña de Leganés el 3 de abril de 2004, tras el brutal atentado del 11 M.

El 15 de julio 2008 se hallaron en Nador (Marruecos) los cuerpos de dos componentes de este grupo, que habían sido torturados y asesinados en aplicación de un castigo proveniente de una radical interpretación de la Sharia o ley islámica. Las víctimas habían adoptado comportamientos occidentales o “infieles” y decidieron desvincularse de las actividades del grupo. Tras laboriosas indagaciones, los agentes llegaron a determinar la autoría de los asesinatos en las personas de Rachid Abdellah Mohamed y Nabil Mohamed Chaib, quienes han permanecido desde 2008 huidos en distintos países de Europa, y sobre los que, asimismo pesa una orden internacional de detención emitida por la autoridades marroquíes.

La operación policial, desarrollada por agentes de la Comisaría General de Información con la colaboración de la Jefatura Superior de Policía de Melilla, continúa abierta y está siendo amparada por el Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional

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