Simpatizantes del primer ministro de Argelia y líder del RND Ahmed Ouyahia. / Que.es

La conocida como Primavera Árabe o Revueltas Árabes ha dado un giro radical a la monótona actividad política de los países árabes, y sobre todo a aquellos en los cuales se han vivido tiempos de cambios o transiciones, especialmente en la región del Magreb.

Desde la caída de Ben Alí en Túnez los países vecinos han sufrido cambios políticos, según sus circunstancias, por ejemplo en Marruecos se vivió un clima reformista para frenar las protestas y en Libia la técnica pasó por la represión de Gobierno sobre la población, que finalizó con la destrucción del régimen.

Sin embargo, estos cambios en los países del Magreb ha generado una particularidad, y es que todos han girado hacia posiciones más religiosas (islamismo) que al carácter heterogéneo que abanderaban las protestas iniciadas en la ciudad tunecina de Sidi Bouzid en diciembre de 2011.

En este pequeño país del Norte de África triunfó la formación política Nahda (Renacimiento), que muestra las políticas más moderadas del islamismo y que se hizo con el control de la nueva Túnez tras la revolución. En la vecina Libia, que vivió una intervención militar por parte de la OTAN, sus dirigentes proclamaron la Sharía, la ley islámica, y aunque no se han producido aún elecciones los grupos islamistas moderados se perfilan como el futuro cambio político en la ex colonia italiana.

En Marruecos, que reformó su constitución para frenar las protestas, se vivió un cambio en el parlamento y es que el Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD), de corriente islamista moderada, se hizo con el control y formó un ejecutivo con Abdelilah Benkirane a la cabeza.

Pero estos giros políticos muestra un cambio a la política asentada en los regímenes del Norte de África, la política postcolonial, basada en el papel jugado por esos grupos en la descolonización de estos países de mayoría islámica.
Argelia, que vive sus primeras elecciones desde la Primavera Árabe, afronta un nuevo reto antes las reformas aplicadas a decisión del presidente de la república, Abdelaziz Bouteflika.El país magrebí vivió diferentes protestas en todo el país, 28 de diciembre de 2010 varios argelinos se inmolaron siguiendo los ejemplos de Mohamed Bouazizi y se llevaron protestas por todo el país, consecuencia de ello se eliminó el estado de emergencia promulgado desde hace 19 años en el país.

Derogada esta norma los medios de comunicación viven un clima de mayor libertad, así como las protestas se desarrollan con normalidad, no obstante a mediados de abril de 2011 el país queda silenciado de las protestas pro democráticas.

Ahora, el reto de Argelia esta en las urnas, el 10 de mayo , donde se postulan diferentes formaciones islamistas que con las reformas han logrado presentarse en los comicios, y cuyo objetivo es despojar del poder a los conservadores del Frente de LiberaciónNacional (FLN), considerado el descolonizador, y a los nacionalistas de la Asamblea Nacional Democrática (RND), que en coalición controlan la cámara.

De los 44 partidos que se presentan, siete son partidos religiosos y ya predicen, a ejemplo de sus vecinos, una victoria sobre las facciones islamistas.

No obstante, aunque se postula un cambio islamista en Argelia las previsiones son bajas en participación, en los anteriores comicios tan solo la secundaron el 36%, además la campaña electoral ha destacado por el desinterés.
Pero el despliegue de 150 observadores internacionales de la UE, la ONU, la Liga Árabe y la UniónAfricana, esta generando un clima de interés democrático que prevé el cambio en Argelia.

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