Imagen de una de las parte de las ruinas de Bobastro en Ardales. / A.R

Hoy os quiero hacer una recomendación por un rincón de la historia del pueblo andaluz, y en concreto de la provincia de Málaga, el lugar que os sugiero son las ruinas árabes de Bobastro, un antiguo poblado situado al norte de la provincia en el termino municipal de Ardales, donde Omar Ibn Hafsún estableció sus dominios en el 880, al sublevarse contra el emir de Córdoba.

Omar fue uno de los primero revolucionarios e indignados de la historia de Málaga, su inconformismo le llevó a convertirse en líder de un movimiento de rebeldía junto a los muladíes que poblaban estos parajes. Estos se sentían oprimidos por los emires cordobeses y se unieron al ‘indignado’ Omar. En unos años el poder central andalusí llegaría a sentir la clara amenaza que suponía el alzamiento de Omar y lo cierto es que los emires fueron incapaces de mantener el orden en estas tierras ubicadas entre Ronda y Antequera.

Omar logró así mantener durante más de 50 años el control de la zona e incluso su pequeña ciudad rebelde se conserva a día de hoy, aunque en un estado muy ruinoso. No obstante, Abderramán III logró destruir su pequeña hegemonía en el territorio e integró la zona al Reino de Granada.

No se sabe con mucha certeza el origen de este personaje de la historia, pero muchos lo apuntan a Ronda o en alguna otra población de las sierras malagueñas, ya que sus aventuras han reflejado que desde muy joven fue un hombre de acción, que tuvo que refugiarse en los inaccesibles parajes serranos de Ardales.

Omar Ibn Hafsún se refugió en Bobastro al rebelarse y estableció su domicilio entre la tierra arcillosa. Además, en otro acto de rebeldía Omar se convirtió al cristianismo en el 899, motivo que explica la construcción de una iglesia en su propia ciudad en Bobastro. Esta es la única iglesia mozárabe que se conoce de Al-Andalus, y fue destruida por Abderramán III.

El acceso a este enclave de la historia se realiza desde la carretera Álora-Ardales, unos 2 km al norte de El Chorro y del lado sur del Desfiladero de los Gaitanes. Desde aquí, una pista asfaltada sube al cerro de Las Mesas de Villaverde, pero a medio camino está el acceso peatonal a parte de las ruinas de Bobastro.

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