Salvamento marítimo rescata a unos migrantes en una balsa en el estrecho. / S.M africa

Delfines escoltan una patera

Viajan en una balsa para cruzar de Marruecos a España. Son 32 migrantes de una patera que estaban a la deriva en mitad del Mar Mediterráneo, pero iban escoltados por los guardianes del mar. Los delfines.

Las imágenes fueron grabadas por los rescatadores de Salvamento Marítimo Español, y aunque es frecuente encontrar a los delfines en el mar no se suelen acercar a las balsas de los migrantes, pero si a las lanchas de Salvamento ya que provocan grandes olas donde estos mamíferos suelen jugar

Andalucía

Karma: “Huí antes de ser vendido como esclavo”

Karma a su llegada al puerto de Motril en Granada. / Miguel Pachón
Karma a su llegada al puerto de Motril en Granada. / Miguel Pachón

La marea trae a cientos de personas cada semana desde las costas de Marruecos al sur de España. Son los exiliados del continente africano que suben a las balsas tratando de huir de un continente desangrado y expoliado.

La tarde del 2 de octubre familiares alertaban que en mitad del Mediterráneo 53 vidas se hacinaban a una balsa donde hombres y mujeres rezan para que la marea les lleve a Europa. Entre sus pieles negras está Karma. Como el resto de sus compañeros de viaje, nació en el seno de una familia negra, africana, pero es diferente a los demás: blanco.

Su condición de albino lo obligó a huir de Islas Comoras, el país africano que más golpes de Estado ha tenido desde 1975, más de una veintena. En África cada año cientos de albinos son secuestrados, asesinados o mutilados para usar sus extremidades en prácticas de brujerías, otros directamente son abandonados por sus familiares pensando que son castigos de Dios.  Karma, nombre de batalla de S.K., lleva huyendo desde niño de las estigmatizaciones de los albinos en África.

“Huí antes de ser vendido como esclavo”, relata el solicitante de asilo que salió hace dos años de Islas Comoras, a más de 7.000 kilómetros del puerto de Motril, donde está contando su historia. Llegó a  Nairobi para emprender una ruta hacia el desierto del Sahara, allí las rutas migratorias lo llevarían a Argelia pasando por numerosas fronteras, pero nunca desapercibido. Su rostro atemora a muchos de sus camaradas que le acompañan en la travesía hasta Bouyafar (Marruecos), donde se subió a una balsa para cruzar el mar, pero otros se prestan a ofrecerle ayuda tanto durante, como con un pie ya en tierra firme.

Los operarios de Cruz Roja atienden a los migrantes llegados al puerto. / Miguel Pachón
Los operarios de Cruz Roja atienden a los migrantes llegados al puerto. / Miguel Pachón

Karma nunca pidió asilo en otros países donde había pasado. Su objetivo era llegar hasta Europa. Aquí quería buscar protección, y tras recorrer miles de kilómetros su primera palabra en Europa fue “Asilo”.

Fue el barco naranja quién los localizó en la mar. El equipo de la Guardamar Polimnia le dio su primer trago de agua y una manta tras sortear la temida ruta del Mediterráneo. Ahora su caso va a ser estudiado por España junto al apoyo de Cruz Roja y la ACNUR. Sin embargo en esta nación europea tan solo 3 de cada 10 solicitudes recibidas el año pasado fueron aceptadas, y los colectivos denuncian que la protección apenas cubre seis meses.

“Cómo podría explicarte, pero hay mucha gente en Marruecos que quiere cruzar desde allí” nos cuenta Moni tras llegar al puerto de Motril, viajaba con Karma en la misma balsa y destaca su viaje con las siguientes palabras: “Gracias a Dios tenemos buena salud, y le damos las gracias a Dios por salvarnos la vida. La verdad es que los refugiados de África no tienen otra opción, las fronteras están cerradas y las solicitudes de asilo no se tramitan en las embajadas en África, por lo que la alternativa para miles de personas es un mar donde el flujo entre Marruecos y España ha crecido más del 30% en los primeros nueve meses del año 2016, respecto al anterior.

Andalucía

Detenido el patrón de una patera al llevar a…

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Agentes de la Policía Nacional han detenido en Málaga, a un hombre -de nacionalidad marroquí y 50 años de edad- como presunto autor de un delito de “favorecimiento de la inmigración ilegal” después de que fuera identificado en una patera rescatada en alta mar con 26 personas a bordo. El arrestado fue identificado como la persona responsable de dirigir la embarcación desde su salida de Marruecos hasta España. Según las pesquisas, cada ocupante había pagado unos mil euros por el viaje.

Las investigaciones, iniciadas meses atrás, concluyeron el pasado día uno a raíz del rescate de una patera que intentaba entrar de forma irregular en España con 26 ciudadanos marroquíes. El bote había salido de la costa noroeste de Marruecos, próxima a la localidad de Nador, con la finalidad de alcanzar las costas españolas.

Tras numerosas pesquisas, los investigadores constataron que entre las personas rescatadas se encontraba un hombre que se había ocupado de los sistemas de navegación y orientación de la patera desde que salió de Marruecos hasta el momento en que fue interceptada. Así mismo, los agentes averiguaron que el investigado pertenecía a una red criminal integrada por ciudadanos marroquíes que captaron a compatriotas suyos interesados en ir a Europa. Los interesados, tras pagar en torno a los 1.000 euros a la red, fueron embarcados en un bote neumático que no reunía las condiciones mínimas de seguridad y que puso en peligro sus vidas.

El detenido fue puesto a disposición de la autoridad judicial que ordenó su ingreso en prisión.

Andalucía

España interna en el CIE a un solicitante de…

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El juez de instrucción número 8 de la Audiencia Provincial de Málaga ha encarcelado en el Centro de Internamiento de Extranjero de Tarifa a un joven de 33 años originario de Costa de Marfil que solicitó asilo en la Comisaría Provincial de Málaga tras llegar en patera, según ha podido conocer EntreFronteras.com

El joven de Costa de Marfil arribó a las costas de España en una balsa de plástico con 53 personas que fue trasladada al puerto de Málaga el pasado día 19, donde se produjo la detención. Según fuentes judiciales, la policía sostiene que el joven “fue detenido en frontera” y por eso tanto la policía como el juez, que aceptó la tesis de la policía, decidieron internar al joven 24 horas después de su solicitud ya que “no estaba en trámite el asilo, sino solicitado”.

Tanto ACNUR como el Defensor del Pueblo ofrecieron recomendaciones al Cuerpo Nacional de Policía, que no han sido desvelados. Según el convenio de Ginebra y la ley de extranjería española, a toda persona en proceso de asilo debe negarse todo tipo de proceso de extradición.

Arantxa Triguero, una de las abogadas de oficio a disposición de las personas detenidas, denuncia que esta privación de libertad vulnera derechos fundamentales y contraviene acuerdos internacionales en materia de derecho internacional humanitario. Una opinión que comparte ACNUR que apunta que esta actuación no iría en línea con lo establecido en el artículo 18. 1 de la Ley 12/2009, referido a la suspensión de cualquier proceso de devolución, expulsión o extradición que pudiera afectar al solicitante, ni tampoco con el espíritu del artículo 33.1 de la Convención de Ginebra de 1951. Hay que recalcar que la ciudad de Málaga cuenta con los recursos suficientes como para mantener al solicitante de asilo hasta que se solucione su solicitud, por eso no deja de sorprendernos la decisión tomada por las autoridades.

Tras trasladar esta preocupación a las autoridades policiales, H. N. pasó a disposición judicial, donde el juez de guardia, en la mañana del sábado 21 mayo ratificó la orden de internamiento a pesar de las recomendaciones. El juez, atendiendo a la interpretación de la policía de que se trata de un asilo en frontera, a pesar de haber sido realizado en suelo español, ratifica el internamiento mientras se soluciona la admisión a trámite del asilo. Una decisión que genera una contradicción clara.

Ahora este joven marfileño está encerrado en las viejas dependencias del CIE de Isla Paloma. El joven decidió atravesar el Mediterráneo tras pasar seis meses en Marruecos viviendo en los bosques próximos a Nador. En la madrugada del 19 se hacinó en una pequeña balsa de plástico junto a otros 52 migrantes procedentes de distintas nacionalidades de África Subsahariana.

El carguero alemán Anika Oltmann los localizó a 56 millas al sur de la provincia de Málaga. Posteriormente, fue la embarcación de Salvamento Marítimo quien precedió a su rescate y traslado al puerto andaluz de Málaga.

Los migrantes tras una leve asistencia del personal voluntario de Cruz Roja fueron trasladados a dependencias policiales donde pasaron las primeras horas hasta que se asignaron varios abogados de oficio, entre ellos había mujeres y algunos posibles menores, a quien las pruebas biométricas dieron negativo.

Fuentes judiciales señalaron que los migrantes estaban muy traumatizados y asustados a su llegada a los calabozos, entre ellos las mujeres que pese al convenio humanitario han sido trasladadas al CIE de Tarifa.

Entre los 53 migrantes detenidos estaba este joven solicitante de asilo procedente de Costa de Marfil que insistió a los abogados la posibilidad de la protección internacional en España, ante la amenaza de los agentes de una inminente expulsión.

Ahora pese a la insistencia de colectivos de dar protección habitacional a este solicitante de asilo, se encuentra encerrado en las minúsculas viejas celdas del antiguo cuartel militar.

Andalucía

“Salvamento nos abandona, los marroquíes intentan volcarnos”

Embarcación Atlas Leader avistada por los migrantes en el estrecho./ Foto Archivo
Embarcación Atlas Leader avistada por los migrantes en el estrecho./ Foto Archivo

El Colectivo Caminando Fronteras ha presentado hoy una queja al Defensor del Pueblo en España por posible negligencia de Salvamento Marítimo que localizó en aguas Españolas una balsa con 9 migrantes, que finalmente fue detenida por la Marina Real Marroquí.

A las 6:17am hora española el colectivo recibió la llamada de auxilio de una balsa en el Estrecho de Gibraltar con 9 personas, algunos de ellos quería solicitar asilo, que estaba al deriva. De inmediato se alertó a Salvamento Marítimo que desplegó a la Salvamar Alkaid y al Helimer 201, el helicóptero que finalmente localizó muy cerca de la longitud 35 perteneciente al SAR español, es decir aguas atribuidas de salvamento a España, la balsa sobre las 8 de la mañana.

“Nos dicen que acababan de ver el helicóptero y un barco (posiblemente el Atlas Leader según Caminando frontera), vemos que está en la zona pero nos dicen que se encarga Marruecos” relata Helena Maleno. Los migrantes permanecieron a la espera hasta una hora, cuando la Marina Real de Marruecos llegó para detener a los migrantes. “No entendemos que hace un cuerpo militar marroquí en SAR Español, en aguas españolas, han violado muchos derechos hoy, había personas que querían pedir asilo”.

Posición del rastro de la patera y el barco que muestra la posición SAR español. / Localizatodo
Posición del rastro de la patera y el barco que muestra la posición SAR español. / Localizatodo

En la captura de la aplicación de rastreo marítimo, Localizatodo, prueba presentada por el colectivo, se puede apreciar el rastro del Helimer 201 en SAR español donde fue localizada la embarcación de juguete que finalmente fue detenida por las autoridades militares de Marruecos.

Los supervivientes relataban por teléfono al colectivo que uno de los chicos estaba inconsciente y que cuando llegaron las autoridades marroquíes entró el pánico en la balsa. “No les tiraban la cuerda para rescatarlos, le empujaban con la barca a la patera (balsas de juguete)”, relata Maleno, un procedimiento más que habitual que muchos casos acaba con los migrantes en el agua obligándolos finalmente a rescatarlos y llevarlos a Marruecos.

Caminando Fronteras asegura que no es la primera vez que ocurre esto, desde hace meses recopilan datos que hoy han denunciado ante el Defensor del Pueblo, tras violarse varios derechos humanos como el artículo 13. “Salvamento no está para el control de fronteras y la toma de decisiones de corte migratorio” destaca la portavoz de Caminando frontera quién añade que hoy “los funcionarios del estado español no han hecho su trabajo” y “pueden haber cometido un negligencia por parte de Salvamento Marítimo de Tarifa” que ahora esperan se investigue.

Desde la apertura del en puerto de Algeciras (Cádiz) del Centro Regional de Coordinación de Puestos Fronterizos de la Zona del Estrecho, que forma parte del proyecto «Fronteras Inteligentes», los casos de violación de derechos humanos han aumentado significativamente y la presión policial se ha elevado sobre los guardacostas españoles en el Estrecho, motivo que ha costado la vida a 66 personas en la ruta hacia Andalucía durante 2015 según APDHA.

Los migrantes siguen optando por las balsas frente a la costa de Andalucía ante la negativa de la Unión Europea a abrir sus fronteras a los ciudadanos del África que generalmente desestiman la vía administrativa en los consulados tras los impedimentos. Lo mismo ocurre con los solicitantes de asilo que huyen hasta el norte de África para cruzar el mar, la gente se tira al agua porque es una muerte probable a una muerte casi segura en su país, como ocurre con los conflictos en países como Costa de Marfil, Guinea, o República Centroafricana.

Andalucía

La tragedia sacude el Mediterráneo

Un refugiado lucha por sobrevivir tras naufragar junto a 55 personas en el Mediterráneo. / Sergio Rodrigo
Un refugiado lucha por sobrevivir tras naufragar junto a 55 personas en el Mediterráneo. / Sergio Rodrigo

Mamadou lucha por sobrevivir bajo las mantas de Cruz Roja, tras casi tres días aferrándose al poco aire de una balsa de plástico en el mediterráneo ha logrado tocar tierra, pero solo lo consiguieron 15 de los 55 con los que viajaba desde Marruecos.

«Los niños han muerto» relataba a este corresponsal otro de los supervivientes, traumatizado ante el episodio, la balsa en la que viajaron perdió el fondo, precipitando a la mayoría de estos migrantes al mar. Pocos lograron agarrarse, pero la mayoría quedaron en la mar. La Armada de Colombia localizó a cuatro cadáveres, pero el operativo ya ha terminado, dejando en el mar los resto de la peor tragedia del mediterráneo andaluz en el último año.

Sus pies están agrieteados de pasar horas en el mar, pero esto es España y a los migrantes tras ser atendidos pasan a los calabozos. No habian pasado dos horas cuando los agentes de la policía nacional trasladaron a 8 de los supervivientes a una comisaria, sin asistencia médica ni psicológica. Todo un despropósito humanitario ante la denuncia de colectivos como Caminando Frotneras o Málaga Acoge.

Entre los supervivientes, que fueron atendidos por la Cruz Roja a su llegada al puerto de Málaga, se encontraban 13 varones –un menor- y dos mujeres que habían perdido a sus bebés y otros parientes en el trágico suceso, familias que optaron por el mar ante el cierre de visados de Europa al continente africano.

ACNUR lamenta estas nuevas muertes en el Mediterráneo y expresa su preocupación por el posible incremento de las muertes ante el aumento de las llegadas y las condiciones cada vez más peligrosas.

La Agencia de la ONU para los Refugiados insta a que las operaciones de búsqueda y rescate se refuercen para reducir los riesgos y reitera la necesidad imperiosa de poner en marcha alternativas legales de acceso seguro al territorio que se podrían concretar en programas de la reunificación familiar más amplios y más flexibles, visados humanitarios, visados para estudiantes y programas más robustos de reasentamiento.

Paralemente al menos 15 personas han muerto, varias de ellas menores, y otras 38 han desaparecido en cinco incidentes con embarcaciones de traficantes que transportaban a cientos de refugiados e inmigrantes a través del canal entre Turquía y Grecia, en medio de fuertes vientos.

“Durante las últimas semanas hemos estado advirtiendo de que la ya complicada situación podría empeorar si los refugiados e inmigrantes continúan, en su desesperación, recurriendo a traficantes que los embarcan a pesar del empeoramiento de las condiciones climatológicas”, declaró Alessandra Morelli, Coordinadora Jefe de ACNUR para las Operaciones de Emergencia en Grecia. “Nuestros temores se han hecho realidad. Vemos casi a diario como mueren en su intento de alcanzar Europa niños, padres, ancianos y jóvenes”.

Teniendo en cuenta las malas condiciones climatológicas, hay una necesidad imperiosa de reforzar las capacidades de búsqueda y rescate en la zona, donde embarcaciones de Grecia, Turquía y otros países europeos ya han rescatado a decenas de miles de personas en lo que va de año.

Desde el 1 de enero, unas 580.000 personas han llegado a las islas griegas desde Turquía, la mayoría de ellos en pequeños botes hinchables. En las últimas semanas, los refugiados han informado de que los traficantes están ofreciendo “descuentos” de hasta el 50 por ciento por hacer el viaje en estos botes con malas condiciones climatológicas. Como consecuencia, se ha registrado un significativo aumento de operaciones de rescate, así como de víctimas.

A medida que el tiempo va empeorando, los refugiados recién llegados informan de que los traficantes en Turquía buscan barcos más grandes que puedan transportar a cientos de personas y por los que puedan cobrar entre 1.800 y 2.500 euros por pasajero.

Andalucía

Salvavidas del Estrecho

Salvamento Marítimo se ha convertido un año más en el salvavidas del estrecho entre África y Europa, una llave puente para las migraciones frenadas en Ceuta y Melilla, y que buscan altarnativas como el mar para llegar a Europa.

En 2014 según el Gobierno las actuaciones relacionadas con la inmigración, Salvamento Marítimo ha atendido desde los CCS ubicados en Andalucía a 4.965 personas de 400 pateras, en 2015 más de 1000 personas han sido rescatados en balsas de plástico.

Mientras Europa acuerda una nueva política migratoria, centros de salvamento del sur de España coordinan tareas de rescate de migrantes que atraviesan el mar Mediterráneo desde el norte de África. Una vez interceptados, son llevados al puerto de Tarifa, Cádiz, donde son atendidos por la Cruz Roja y recluidos en Centros de Internamiento para Extranjeros (CIE) a la espera de una resolución sobre su expulsión.