El radicalismo ante estas personas se incrementa en un discurso político peligroso que olvida nuestros errores históricos y afecta significativamente al electorado europeo

El radicalismo ante estas personas se incrementa en un discurso político peligroso que olvida nuestros errores históricos y afecta significativamente al electorado europeo

Agentes de la Capitanía de Puerto y de la Marina italiana han rescatado en el mar Mediterráneo en solo 24 horas a más de 1.000 inmigrantes que partieron del continente africano cuando intentaban alcanzar las costas del sur de Italia en precarias embarcaciones.

La Marina italiana ha informado de las operaciones de rescate que han llevado a cabo desde que comenzó 2014, con 823 inmigrantes socorridos ayer a 80 millas al sur de Lampedusa en cuatro barcazas, a los que hay que sumar los 233 indocumentados del primer día del año.

Entre los últimos migrantes socorridos se encuentran 23 mujeres y 46 menores de edad, provenientes en su mayoría de países africanos y asiáticos, como Egipto, Pakistán, Irak y Túnez.

El origen de estas personas y el punto de partida denotan que la situación humanitaria de los países de origen siguen afectando el flujo migratorio, y que la mala gestión del nuevo estado en Libia ha facilitado la contratación de viajes peligrosos hacia el sur de Italia.

El radicalismo ante los inmigrantes se incrementa en un discurso político peligroso que olvida nuestros errores históricos y afecta significativamente al electorado europeo

El dato se conoce justo el día en el que el eurodiputado alemán Elmar Brok, de la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Angela Merkel, ha propuesto la repatriación de los inmigrantes del Este que acuden a Alemania huyendo de la pobreza y el registro de sus huellas dactilares para impedir que vuelvan a intentarlo.

El radicalismo ante estas personas se incrementa en un discurso político peligroso que olvida nuestros errores históricos y afecta significativamente al electorado europeo de cara a la campaña de los próximos meses.

No obstante, esta problemáticas que va en aumento no tiene previsto solucionarse, de momento, por las autoridades comunitarias que insisten en fortalecer sus fronteras sin reconocer el estatus de estos individuos que no viajan sino huyen del conflicto.

1000 en 24h no simboliza un record para las autoridades italianas, que efectivamente han evitado otra tragedia como la vivida a finales de 2014, el dato simboliza un crecimiento notable de las migraciones en el mediterráneo que comienza el año con más de 1000 personas arriesgándolo todo en la mar.

1000 en 24h tampoco simboliza un empeoramiento la situación en el continente africano, sino las carencias en políticas migratorias de una unión caracterizada en el mundo por su modelo de libre circulación.

Un modelo empecinado en mirar al centro y dar la espalda.

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