El interno Bouziane sale del CIE de Málaga, una de las grandes luchas de los movimientos sociales en Málaga. / M.Pachón

El 20 de junio será una fecha histórica para la ciudad de Málaga que desde el año 1990 alberga en la barriada de Capuchinos uno de los Centro de Internamiento de extranjeros más deteriorados del país.

Entre sus rejas, parece una autentica cárcel, se puede apreciar la inhospitalidad del edificio, y entre sus custodianos se percibe la chabacanería y poca formación.

El subdelegado del Gobierno en Málaga, Jorge Hernández Mollar, ha manifestado hoy en rueda de prensa que “el cierre del Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Málaga es una decisión responsable, ya que la infraestructura no permitía que ni los internos ni los funcionarios tuvieran unas condiciones dignas de habitabilidad”.

La resolución de cerrar el CIE, prevista para el día 20 de junio, según el subdelegado, la toma el Ejecutivo “a la vista de la situación de la infraestructura del propio Centro, de los informes que han remitido la Delegación del Gobierno; la propia Subdelegación, la Comisaría Provincial, las autoridades judiciales y fiscales; el defensor del pueblo y las propias asociaciones y ong’s que se han pronunciado sobre este asunto”. Para Hernández Mollar, “es una decisión que había que tomar y que el ministro del Interior ha tomado”.

El subdelegado ha señalado que el cierre también se produce en función de la filosofía del nuevo Reglamento de Funcionamiento y Régimen Interior de los centros de internamiento, que ahora van a pasar a denominarse Centros de Estancia Controlada de Extranjeros (CECE), y cuyo anteproyecto ya se encuentra en el Congreso de los Diputados para su aprobación.

La filosofía de este nuevo anteproyecto presenta distintas novedades, como por ejemplo separar a los internos con antecedentes del resto de internos y contratar los servicios que se prestarán de asistencia sanitaria y social. Además, los funcionarios policiales separarán sus funciones policiales de las que son propias de los que son acogidos en los centros.

Desde, los colectivos de inmigrantes como Málaga Acoge quisieron felicitar a todas las organizaciones, entidades, colectivos sociales y personas que han luchado durante muchos años para lograr el cierre. “El cierre del CIE de Capuchinos acaba con 22 años de historias de sufrimiento innecesario de las miles de personas que han pasado por estas instalaciones desde su apertura en 1990. Baste decir que, según datos del Ministerio del Interior, entre 2004 y 2009 pasaron por allí más de 17.000 personas. A lo largo de estas más de dos décadas, las denuncias y quejas de un buen número de organizaciones, entre ellas Málaga Acoge, han sido una constante debido a la falta de respeto a los Derechos Humanos, los abusos, las malas condiciones del centro o la falta de transparencia en su gestión y funcionamiento. De hecho, apenas dispone de una Orden Ministerial que regula su funcionamiento y éste ha estado siempre a disposición de sus diferentes directores, que han decidido arbitrariamente aspectos como el régimen de visitas” cita el comunicado de la organización.

De momento no se sabe donde se instalará el nuevo CECE, en cuanto al futuro del centro, Hernández Mollar ha afirmado que aún no hay tomada ninguna decisión sobre si se trata de un cierre temporal o definitivo y que será necesario realizar un estudio, pero “no merece la pena remodelarlo”.

Tagged with:
 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *